Armonía en tu nuevo hogar

Armonía en tu nuevo hogar

Revista DeNovios , Nº 61, Julio 2005, Chile
Reportaje a Lucía Boero
Por Catalina Angulo Kenrick

El Feng Shui y es una técnica milenaria que estudia cómo nos afecta todo aquello que nos rodea, desde las calles, los edificios, las montañas y los ríos, hasta la estructura de la vivienda o lugar de trabajo, la ubicación de un baño, un dormitorio, o la cocina. A continuación, te entregamos una guía práctica de cómo aplicarlos a tu primer hogar de casados.

¿Qué secretos esconden los lugares que habitamos que son capaces de afectar nuestro estado anímico, salud o nuestra «suerte»? Con frecuencia encontramos casas, oficinas o espacios en general que nos producen estrés, irritación o, por el contrario, tranquilidad, alegría y sensación de estar protegidos.

Y aunque todo esto parezca una locura inventada por nosotros, hay artes o ciencias -como el Feng Shui- que explican con fundamentos lógicos el porqué de todas estas sensaciones, y nos enseñan que es posible determinar la distribución y decoración más favorable de un espacio a fin de lograr que la energía vital sea más favorable y nutritiva para sus habitantes.

 

¿Qué es el Feng Shui?

El Feng Shui es el arte chino milenario que se encarga de armonizar la energía de los espacios en que vivimos para que su influencia sobre las personas sea favorable. La experta en Feng Shui clásico, Lucía Boero, explica que 3 mil años antes de nuestra era los chinos descubrieron que las casas tenían campos de energía que influían sobre las personas que allí vivían, y es así como nació esta disciplina.

La especialista explica que el Feng Shui trabaja de la mano con 4 herramientas: el Chi o energía vital que está en todas partes; el ying y el yang, que son los dos opuestos complementarios que rigen todo en la vida (frío y calor, arriba y abajo, blanco y negro, etc.); los cinco elementos chinos (madera, fuego, tierra, metal y agua), que son las herramientas con las que se puede lograr la armonización en la casa; y el mapa bagua, que (definir).

En base a esto, Lucía Boero entrega algunos consejos prácticos para ayudarte a formar tu primer hogar:

Para elegir tu primera casa
  • Las calles tranquilas y sin mucho tránsito son mejores para lugares residenciales, pues el ruido y la congestión

    Ver Fundamentos «Los cuatro animales celestiales», Asentamiento Ideal

    provocan mucho estrés en los ambientes de tu hogar.

  • Es ideal que tras la casa exista una protección, un respaldo como una montaña, por ejemplo, y que al frente tenga una vista despejada.
  • Si se trata de un edificio alto, trata de elegir los pisos intermedios pues los más altos carecen del magnetismo de la tierra y en los más bajos se siente «mucho peso» sobre los hombros.
  • Evita elegir una casa que tenga cerca postes de alumbrado, torres de alta tensión o grandes antenas, pues se produce un Chi negativo.
  • Las áreas sociales de la casa pueden estar más descubiertas, cerca de ruido y movimiento, pero los dormitorios -que son espacios de intimidad- deben estar más al fondo y protegidos.
  • Los pasillos largos no son buenos porque el Chi negativo se acelera en las líneas rectas. Una solución puede ser tener buena iluminación (puede ser artificial).
  • Siempre es preferible que el techo sea paralelo al piso. Las mansardas no son recomendables, especialmente si alguien duerme allí, pues la energía no fluye bien, se estanca.
  • No es recomendable que la cocina quede frente a la puerta de entrada de tu casa, ya que en ella se cocinan tus alimentos y por lo tanto es parte de tu salud. Por ello, no es conveniente que esté al paso de la energía exterior que viene entrando. Si no hay opción, es preciso mantener la puerta cerrada.
  • El lavaplatos y la cocina no deben estar frente a frente, pues se produce un conflicto entre elementos agua y fuego.
  • Las vigas en los techos de dormitorios producen cansancio y un mal dormir.

 

Para decorar tu hogar
  • Por regla general, tu casa debe tener objetos bellos, agradables a la vista, en armonía de colores y que

    entreguen buenos mensajes. Evita los cuadros y objetos que simbolizan dolor, enfermedad o guerras, pues estos emiten un Chi muy negativo.

  • Trata de colocar los muebles adosados a las paredes y no sueltos en el espacio. Por ejemplo, el sofá principal. Esto, ya que es mejor tener la espalda protegida y tener un control visual de todas las áreas.
  • La distribución de los muebles debe permitir siempre el tráfico cómodo de las personas sin que se estén topando con los objetos, ya que tal como te mueves por la casa ocurre lo mismo con la energía.
  • Las mesas cuadradas simbolizan estabilidad y solidez.
  • En el dormitorio, la cama debe estar apoyada sobre una pared y no debajo de una ventana.
  • Ubica tu cama de modo que desde la cabecera puedas tener control visual de la puerta. Nunca debe estar dando espaldas a la puerta.
  • Los pies no deben quedar justo frente a una puerta.
  • No duermas rodeado de objetos electrónicos ya que éstos producen una sobre estimulación y no se logra un buen descanso. Si no logras sacar la televisión del dormitorio, trata de taparla o desenchufarla en la noche.
  • Trata de favorecer los colores suaves y pasteles en tu dormitorio y de proteger con cortinas gruesas, de modo de lograr tranquilidad en su interior.
  • Las flores y plantas frescas entregan energía muy positiva. Si quieres poner flores secas o artificiales cuida que estén siempre en buen estado, de lo contrario comenzarán a estancar la energía.
  • Los sonidos metálicos (móviles de tubos metálicos al viento, relojes de péndulo o música de piano) brindan una excelente energía, además de limpiar y desbloquear la casa de Chi negativo.
  • Deshazte de las cosas que no necesitas; no las guardes, pues al dejarlas partir haces espacio para que te lleguen cosas nuevas.

El Feng Shui y los colores

El Feng Shui y los colores

Por Lucía Boero

Revista Estar Mejor, Nº 20, Año 2, Chile.
Reportaje a Lucía Boero

El milenario arte chino del Feng Shui nos enseña cómo crear espacios armónicos y el uso del color es una herramienta muy importante. El color es vibración y nos afecta consciente o inconscientemente.

metal

Metal

Hay diferentes cualidades de los colores según la cromoterapia, la metafísica, las tradiciones populares de cada pueblo o el Feng Shui, no todos coinciden. El blanco es símbolo de pureza, tradicionalmente en occidente el traje de novia es blanco, en la China antigua en cambio, las novias se casaban de rojo. El amarillo lo asociamos con el sol, es alegría, mejora la actividad mental. El naranja es la mezcla de rojo y amarillo, es vitalidad. El rojo es el color de la sangre, también de la pasión, es el color más cálido y expansivo, representa gran actividad, vitalidad y también peligro. El violeta es la mezcla de azul y rojo, en metafísica es el color de la transmutación, se asocia a la espiritualidad. El azul lo asociamos al mar y al cielo, es un color refrescante, se asocia a la sabiduría y ayuda a meditar. El verde es la mezcla del azul y el amarillo, se asocia a la naturaleza, nos ayuda al descanso y a la tranquilidad. El negro evoca fuerza y misterio, para lo occidentales es el color del luto, todo lo contrario para los taoístas, que usan el blanco en los funerales.

En el Feng Shui los colores debemos entenderlos según sus herramientas, como el Yin y el Yang y los 5 Elementos chinos. De aquí tenemos una primera división, los colores cálidos son Yang (rojo, fucsia, naranja, amarillo) y los colores fríos son Yin (azul, celeste, negro, verde oscuro). Los colores Yang son expansivos, activos. Los colores Yin son contractivos, tranquilos.

Sin embargo, la visión más importante del Feng Shui es la clasificación de los colores según los Cinco Elementos que son: Madera, Fuego, Tierra, Metal y Agua.

El elemento Madera es el color verde, es una energía de crecimiento y desarrollo. El elemento Fuego es el color rojo y es una energía que irradia, momento de máxima expansión, es el color más Yang. El elemento Tierra son los colores amarillo, ocre, mostaza, es una energía de estabilidad, momento de madurez. El elemento Metal son los colores blancos, plateados y dorados, es el momento de contracción, condensación. Y el elemento Agua son los colores negro y azul, es el momento de reposo y concentración.

Un verdadero practicante de Feng Shui realiza el equilibrio energético de un lugar con los 5 elementos, sus colores y formas. Aprender la ubicación y el uso correcto de los 5 elementos es algo que va más allá de este pequeño artículo.

Lucía Boero presta asesorías de Feng Shui para particulares y empresas.

Si usted no ha hecho un estudio profesional de Feng Shui en su casa u oficina, podemos decir que es más seguro que en los espacios cuya función es de reposo y tranquilidad son mejores los tonos pasteles, colores claros, luminosos y discretos. Por ejemplo, el color rojo es demasiado estimulante para un dormitorio, de hecho es un color que debe usarse con precaución. En cambio, en los espacios sociales y activos (living, comedor, estar) podemos permitirnos colores más intensos. Si el lugar es demasiado abierto y luminoso (Yang) podemos equilibrarlo con colores fríos, Yin. La pintura exterior de una casa, igualmente es preferible que sea en tonos discretos como blanco, amarillo claro, ocre, mostaza.

En el Feng Shui los colores tienen un propósito que va más allá de la decoración, a través de la interrelación de los 5 elementos, los colores en un espacio pueden activar o debilitar el Qi, la energía vital, en síntesis es un asunto de balance y armonía.

Lucía Boero, 2005

El Feng Shui y el Chi

El Feng Shui y el Chi

Por Lucía Boero

Reportaje Revista Mundo Nuevo, Nº 136  abril 2001, Chile
Por Lucía Boero

“El Viento es el que lleva el Chi, el Agua es la que contiene el Chi”, Guo Pu.

Luego, el Feng Shui es el arte del flujo y la contención del Chi.

Artículo Revista Mundo Nuevo

La esencia del Feng Shui, cuyo significado literal es Viento y Agua, es la correcta circulación del Chi. El Chi (Qi) es conocido como la fuerza vital, el “aliento del dragón”. Aunque es difícil de definir, se puede considerar como la energía vital que sostiene todas las cosas.

Casi todas las culturas tienen una palabra para expresar este concepto. En hebreo, es el Ruah (espíritu, viento o hálito). En japonés, se emplea el término Ki, de suma importancia en las artes marciales y en la meditación. En sánscrito, se conoce como el Prana.
Así, muchas culturas tienen conocimiento y manejo del Chi.

Para los chinos, existe un Chi en toda cosa viviente y no viviente. En el cielo, hay Chi Celestial; en la tierra, hay Chi Terrestre; y en los hombres, hay Chi Vital.

El Chi Celestial es la energía cósmica que mantiene unido al Universo. Y nos habla de cómo la posición de los planetas y las estrellas en el momento de nuestro nacimiento pueden marcar nuestro destino: es la ciencia de la Astrología. También es la influencia climática, como la luz solar, la lluvia, el viento, el frío y el calor.

El Chi de la Tierra viene de las formas que modelan nuestro entorno, ya sean naturales o hechas por el hombre: las montañas, la vegetación, los ríos y los valles o las construcciones en que vivimos, formas, colores, distribución, diseño. También son los campos magnéticos de la tierra, fácilmente medibles con una brújula, un aspecto importante del auténtico Feng Shui.

El Chi del hombre es el Chi Vital. Según la medicina china (la acupuntura), el Chi Vital circula en nuestro cuerpo a través de los meridianos. Cuando el Chi se estanca, vienen las enfermedades y el acupuntor actúa para reestablecer el flujo armonioso del Chi. El Chi del hombre es también nuestra personalidad, nuestros ideales, nuestros pensamientos:
la influencia cultural, política y social; la familia, la pareja con que vivimos, los vecinos,
las actividades humanas de nuestro entorno.

En los estudios de Feng Shui, el Chi comprende múltiples significados y hay que aprender
a reconocerlo en sus diferentes cualidades. No se puede reemplazar simplemente por la palabra “energía”. De hecho, es más que energía y se debe conocer en sus diferentes cualidades.

El Feng Shui estudia qué tipo de Chi llega a una casa según su orientación magnética, cómo ese Chi recorre la casa a través de habitaciones y pasillos, entrando y saliendo por puertas y ventanas, dónde se acelera o estanca y cómo puede corregirse ese flujo energético con la correcta aplicación de los Cinco Elementos y sus ciclos, que son las verdaderas “curas” del Feng Shui. Una casa correctamente armonizada con Feng no necesita de extraños objetos chinos, espejos “baguas”, flautas chinas o cristales facetados, pero se percibe la armonía entre las personas y su espacio.

 

 

Chi Positivo y Chi Negativo 

El Chi puede ser positivo o negativo. Existe el Sheng Chi, que es el Chi positivo, que da vida y se mueve en forma ondulante. Cuando el Chi fluye positivamente, las personas disfrutan de una existencia armónica. Por otro lado, existe el Sha Chi, que es el Chi negativo. Este debilita y se mueve en línea recta. Cuando una casa tiene un Sha Chi, es porque el Chi
está estancado o se ha acelerado. Las personas tendrán problemas en su vida cotidiana, en salud, en sus metas o relaciones.

No es necesario tener un sexto sentido para revisar el Chi de un lugar. Basta que observemos con nuestros 5 sentidos. Cuando la tierra es fértil y vemos árboles frondosos, césped verde y un jardín que florece, eso es síntoma de buen Chi. Un lugar lleno de
malezas o la tierra gastada por la erosión, árboles débiles son signos de Sha Chi. El agua limpia, moviéndose en forma serpenteante trae buenos augurios, no así el agua estancada, contaminada o una corriente muy rápida. Animales salvajes o domésticos sanos, canto de pájaros significan buen Chi. Mientras que la presencia de ratas o perros flacos y de feo aspecto son muestras de mal Chi. Cuando una casa está limpia, ordenada, con luz y ventilación adecuada, y las personas tienen amor y alegría, hay un Sheng Chi. Por el contrario, una casa desordenada, oscura, donde reina el conflicto y las discusiones,
tiene un Sha Chi.

También debemos considerar el entorno humano. El Feng Shui no le recomendaría una casa que esté al frente o cerca de un lugar conflictivo relacionado con la violencia, la muerte, el dolor o la enfermedad, como un hospital, un cementerio, un matadero, un burdel, una estación de policía. Totalmente opuesto serían lugares con buen Chi, como un parque, una plaza, un jardín infantil, una biblioteca, lugares de servicio público, una casa de la cultura, un centro vecinal o un lugar de medicina alternativa o crecimiento personal.

 

Flujo y bloqueo del Chi:

En exteriores

  • Cuando encontramos grandes edificios muy cerca unos de otros, sin espacio para la luz solar y la brisa, se está bloqueando el flujo del Chi.
  • Una estructura en ángulo recto apuntando hacia el frente de una casa está creando un Sha Chi llamado «flecha venenosa».
  • Una calle ciega hace una línea recta: un flujo de Sha Chi justo hacia la casa del fondo.
  • Un árbol o poste de alumbrado frente a la puerta de una casa bloquea el paso del Chi nutritivo hacia la casa.
  • Calles en forma de «T», el Chi se transforma en el negativo Sha. La calle de fondo recibe una mala energía. Esto mismo se aplica a las calles ciegas.

    Camino Serpenteante atrae el Chi positivo

  • Una casa situada en la cima de una colina no tiene protección por ninguno de sus lados.
  • Una casa en la ladera soleada de la colina recibe la luz y el calor solar y su espalda está protegida por la montaña.
  • Camino recto hacia la casa transforma el Chi en Sha. Camino Serpenteante atrae el Chi positivo. Árbol bloqueando el flujo del Chi.

En interiores

  • El Feng Shui prefiere las formas estables. Una casa cuadrada o rectangular produce estabilid

    Cintas rojas

    ad y equilibrio. Las formas irregulares con estructuras duras que sobresalen traen desarmonía y problemas.

  • Un espacio recargado de muebles y objetos pesados interrumpe el flujo armonioso del Chi.
  • El desorden y la suciedad son un Chi estancado en cualquier lugar de la casa.
  • La puerta de entrada alineada con la puerta trasera acelera el paso del Chi que atraviesa en línea recta rápidamente la casa sin tiempo de alimentarla.
  • Los pasillos largos son problemáticos; aceleran el flujo del Chi. Por lo mismo, hay que tener los pasillos bien iluminados.
  • Una viga a la vista sobre una cama altera el flujo del Chi en un lugar donde pasamos largas horas descansando.
  • El dormitorio pide un Chi tranquilo (Yin) que dé paso al descanso. Los colores suaves y la decoración discreta es lo adecuado. Los aparatos electrónicos como tv, computadores, equipos de sonido, teléfonos, etc. activan el Chi. No se recomiendan en la intimidad del dormitorio.
  • Los objetos bellos producen buena energía. Es necesario revisar que las cosas que nos rodean nos inspiren un sentimiento de expansión y felicidad.

La práctica del Feng Shui es un estudio serio y complejo cuando se realiza profesionalmente. La comprensión y el manejo del Chi es sólo el primer paso para acercarnos a este poderoso arte de la sabiduría china.

¡Sheng Chi para todos!

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