Por Lucía Boero

El Feng Shui trabaja con una serie de mapas que se utilizan según los diferentes métodos y escuelas. Uno de los mapas básicos más conocidos de la Escuela de la Forma, es el mapa de “Los Cuatro Animales Celestiales”, el cual se utiliza desde los albores del Feng Shui para buscar el asentamiento ideal donde construir una casa.

Los Cuatro Animales Celestiales son: la Tortuga Negra, el Tigre Blanco, el Dragón Verde y el Pájaro Rojo. La Serpiente Amarilla se considera en algunas escuelas como un quinto animal y se refiere a la casa misma.

En un principio, estos eran cuatro grandes constelaciones que rodeaban a la constelación de la Osa Mayor (Bei Du, en chino) y funcionaba como un enorme reloj cósmico marcando estaciones y direcciones. Muchos principios del Feng Shui tuvieron su base en realidades astronómicas. Posteriormente estos mismos nombres fueron aplicados a las formas de la tierra.

El Asentamiento Ideal

Los sabios de la antigüedad determinaron que una casa estaría protegida de los vientos, el clima y los enemigos, con una montaña atrás, dos colinas protectoras a cada lado otorgarían mayor estabilidad al lugar, y un espacio abierto en el frente, con vista despejada y presencia de agua completa el cuadro ideal.

En su aplicación práctica, usted debe definir el frente y el fondo de su casa, el frente es el espacio que corresponde al Pájaro Rojo y el fondo es la Tortuga Negra.

La Tortuga Negra: el Feng Shui tiene mucho de sentido común, en la espalda no tenemos ningún órgano de percepción y somos vulnerables, de ahí viene que lo ideal es tener una montaña protectora detrás de nuestra casa. La Tortuga Negra aporta estabilidad, apoyo y armonía a las personas.

El Dragón Verde: es la montaña que está a la izquierda de la casa (mirando desde la casa hacia afuera), tiene que ver con la sabiduría y la protección. Es muy auspicioso contar con un buen Dragón Verde.

El Tigre Blanco: es una montaña a la derecha de la casa, simboliza también protección y debe ser más baja que el Dragón.

El Pájaro Rojo: es un espacio abierto delante de la casa, mejor si la parte delantera del terreno es más baja que la parte trasera. Tiene que ver con la prosperidad y mejor aún si existe la presencia de agua.

Los Cuatro Animales en un ambiente urbano

En la ciudad las montañas han pasado a ser los edificios y los ríos son las calles y avenidas. Por lo tanto, si no tiene una montaña real atrás, sería bueno tener otra casa o edificio más alto, aunque no debe estar demasiado cerca. Dos edificios a los lados, todo esto proporcionadamente, que los edificios o casas que le rodean no sean demasiado grandes y “opriman” su casa. Adelante un espacio abierto como un parque, una plaza o por lo menos un buen jardín delantero. La calle frente a su casa corresponde al río, el movimiento.

En el jardín también se puede representar estos animales, colocando por ejemplo, árboles altos a la izquierda de la casa o una enredadera verde sobre la muralla izquierda del terreno, en el lado Dragón. Arbustos con flores blancas o una pared blanca a la derecha, en el lado Tigre. Y delante un jardín despejado, en el lugar del Pájaro Rojo.

Este principio se usa tanto en exteriores, en el entorno de la casa, como en interiores en la ubicación de los muebles. Por ejemplo, su cama debe estar apoyada en una pared sólida, esa es su montaña protectora y la puerta de la habitación debe estar dentro de su radio de visión, ese es su río (movimiento).

En su escritorio de trabajo no sería bueno tener en su espalda una ventana o un pasillo, su espalda también debería tener detrás una pared sólida y al frente puertas y pasillos, el movimiento.

Lucía Boero
Noviembre 2000

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