Feng Shui, ciencia milenaria

Por Lucía Boero

Periódico El Mercurio de Valparaíso, noviembre 2004, Chile
Entrevista a Lucía Boero
Por Alicia Pizarro

¿Puede una casa influir en nuestra prosperidad o en el hecho de no encontrar pareja? Según los chinos, sí, considerando que todo está compuesto por átomos y moléculas que le imprimen cierta energía a cada cosa. De allí la importancia de decorar nuestros ambientes de manera racional, a conciencia, para lograr un hogar “sano” que nos apoye.

Feng Shui significa “viento y agua”. Se trata de un arte que en China se ha practicado, como mínimo, desde la dinastía Tang (618-907 D.C.) y los chinos consideran su aplicación como una ciencia, por cuanto está dotada de métodos técnicos para el diagnóstico, fórmulas matemáticas y términos propios.

El que el Feng Shui haya sobrevivido a tantos siglos y que actualmente sea practicado por muchos ejecutivos en Hong Kong, Taiwan, Singapur y Malaysia, Canadá, Inglaterra, Estados Unidos y otros países occidentales -donde se introdujo en la década de los ’80, es una prueba de su eficacia y potencia.

Lucía Boero junto a Joseph Yu

No sería necesario, entonces, creer en este arte para que tenga buenos resultados. Muchos de sus principios son pragmáticos y sensatos, por lo que tendrían efectos independientemente de las creencias de quien lo aplique. Y aunque como muchas artes complementarias orientales sufrido un tiempo el efecto “moda”, paulatinamente ha ido decantando y tomándose cada vez con mayor seriedad.

Actualmente cinco son los maestros reconocidos internacionalmente por su experticia: Eva Wong, Raymond Lo, Yap Cheng Hai, Larry Sang y Joseph Yu. Este último ha venido a Chile en dos ocasiones gracias a la coordinación de Lucía Boero, Practitioner y Representante oficial del Feng Shui Research Center de Canadá, fundado por Yu, quien originalmente es profesor de Física.

 

Los orígenes

Lucía Boero explica que “el Feng Shui nos habla del arte de armonizar los espacios en que vivimos”, lo cual no deja de ser importante tomando en cuenta que “buscar un lugar que nos proporcione bienestar y seguridad ha sido importante a través de todas culturas de la historia”.

“El Feng Shui comenzó como una tradición oral, en un principio estaba limitado a las clases sociales dirigentes. Hubo un gran maestro, Yang Yung Sun, quien en el siglo IX d.C. fue el primero que dio a conocer el Feng Shui en forma abierta, ya que antes había sido privilegio de la clase imperial y es reconocido como el padre del Feng Shui. Nos dejó un legado de varios textos clásicos que se conservan hasta hoy y siguen vigentes. De ahí se derivó la primera escuela de Feng Shui, la Escuela de la Forma , que se basa en las formas del paisaje, las formas de las construcciones, la distribución, los colores, lo que podemos ver y percibir a través de nuestros sentidos. Un siglo después apareció un segundo sistema basado en cálculos matemáticos y mapas de diagnóstico según las orientaciones (espacio) y la fecha de nacimiento de sus habitantes y/o de construcción de la casa (tiempo), ésta es la Escuela de la Brújula “.
“A fines del siglo XIX las dos escuelas se unieron y quien quiera aprender Feng Shui seriamente debe conocer las dos escuelas”, subraya Lucía Boero.

¿En qué estado se encuentra el Feng Shui en Occidente?
“El interés es creciente. Cada vez son más las empresas que solicitan asesoría, con el anonimato debido, ya que en Chile aún existe una cierta presión del medio a tachar como supersticiosos a quienes se interesan en este arte. Puede que en un comienzo haya surgido como una moda, pero actualmente se ha asentado fuertemente en la cultura occidental”.

Hay muchos libros respecto del tema. ¿Es una forma seria de conocer este arte?
“A nivel general muchas personas ubican el Feng Shui a través de textos y que trabaja con la energía de las casas. Es un primer acercamiento, simplificado, que utiliza una plantilla fija con ocho sectores que se relacionan con la prosperidad, la fama, las relaciones, la creatividad, la familia, la carrera, etc. A nivel mundial se le conoce como la Escuela de los Sombreros Negros. Pero un conocimiento profundo y serio es aportado por las escuelas de la Forma y la Brújula”.

Todo es energía

¿Realmente funciona?
“Sí, especialmente ayuda en el mejoramiento de las relaciones, incluso del carácter de las personas que están pasando por mucho estrés. Hay una parte que es la influencia de las energías que se manejan en el Feng Shui, pero por otra parte está el carácter de cada persona, que es una síntesis de su crianza, preparación, experiencias de vida, etc. Cuando uno realiza una asesoría puede detectar energías de la casa que están influyendo negativamente sobre el carácter de sus ocupantes y volviéndolos discutidores o depresivos. Si yo curo ese espacio, las personas experimentan una mejoría, pero no quiere decir que su carácter va a cambiar, pues va con ellos a cualquier. Está entonces la energía del Feng Shui y nuestra energía personal”.

Desde ese punto de vista, una casa o edificio ¿se considera con su propia energía?
“Es que todo está compuesto por átomos y moléculas, todo es energía. Estamos rodeados de un sinfín de energías, de ondas y vibraciones. Cuando una construcción se termina, decimos que nace, a partir de ese momento, generando un mapa energético dado por las ocho direcciones magnéticas (N, S, E, O, NO, NE, SO, SE) cuyas energías confluyen en el centro de la casa. En ese mapa hay energías positivas y negativas que van a influir sobre las personas. Las hay de amor, de éxito, de prosperidad, de claridad mental, que dan reconocimiento, otras que dan poder autoridad, etc.”

Brújula Luo Pan

¿O sea que para un estudio serio se requiere una brújula?
“Sí, además de una inspección del entorno del lugar a analizar, la fecha de nacimiento o construcción de la construcción y la de sus ocupantes. Es que cada dirección aporta una determinada energía que vibra con ciertas cualidades. Se produce una amalgama de energías de la tierra, del medio-ambiente, de las formas circundantes, electromagnéticas y del universo (como la influencia de la luna sobre las mareas)”.

¿Estas energías se reflejarían en la vida que se da al interior de una casa o empresa?
“Si reviso el mapa energético y tengo el mapa correcto, aquel debe coincidir con lo que las personas están viviendo tanto en el ámbito de las relaciones como en el profesional, de la salud y la prosperidad. En lo primero que detecto que el Feng Shui funciona, es que las veces que tengo nítido el mapa tengo un reflejo de lo que está sucediendo en una casa, como se dio en el caso de una pareja que había comprado una vivienda y que desde su llegada habían comenzado a discutir mucho. Después de levantar el mapa energético nos dimos cuenta que en el dormitorio había una combinación energética que vuelve muy dominante a la mujer y propicia la desarmonía matrimonial. Después supe que los anteriores dueños habían vendido la casa tras separarse”.

Casos concretos

¿A tanto nivel influye un mal Feng Shui?
“No es que todas las parejas vayan a separarse si es que tienen presente en su dormitorio una mala energía. No. El Feng Shui ayuda a que las energías de una casa funcionen armoniosamente y lo apoyen a uno en todos los aspectos de la vida, pero es una herramienta, así como otras disciplinas que ayudan a armonizar nuestra energía personal, como el yoga, reiki o tai chi. Son complementos que nos ayudan a sobrellevar este sistema de vida tan estresado y competitivo”.

¿En qué sentido puede ayudar un arte oriental a enfrentar los males occidentales?
“Armonizando. Recuerdo el caso de una joven profesional, que le iba bien en su carrera, pero que por la misma presión del medio y la competitividad estaba muy estresada y llena de inseguridades. Se sentía sola, además, porque no tenía pareja. Trabajamos las energías de las relaciones en su casa y realizamos las curas pertinentes. A las tres semanas se cambió a un trabajo mejor, a un mejor puesto y empezó una relación. En su caso, habían buenas energías en la pieza que iba a destinar a estudio”

¿Pero puede que a veces no se produzcan los efectos deseados?
“Todo depende de la energía del lugar. Hay casas que reaccionan rápidamente y otras más lentamente. Si tomamos una vivienda como un ser vivo, a veces me he encontrado con que tienen energías muy bloqueadas que requieren un trabajo muy minucioso. En otras ocasiones me doy cuenta que no tendré‚ un buen resultado, pero de todas maneras hago el trabajo lo mejor que se pueda”.

¿De todas maneras es una inversión sana realizar una asesoría de Feng Shui?
“Nuestro hogar es nuestro refugio e influye en nuestra vida, seamos conscientes o no de esto. Por eso es una inversión desde todo punto de vista revisar el lugar que habitamos o mejor aún, construirlo desde la base aplicando los principios del Feng Shui para que nos sea propicio, evitando los sectores negativos y buscando dónde están las energías positivas para potenciarlas y aprovecharlas. Pero el resto lo hará la persona misma. Sin duda alguna el Feng Shui es una herramienta que me ayuda mucho, pero además tengo una meta en la que he puesto toda mi energía, así como lo hace una persona que está consciente de que ella es artífice de su destino”.

Alicia Pizarro
El Mercurio de Valparaíso, Noviembre 2004

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