Feng Shui, armonía en las construcciones

Feng Shui, armonía en las construcciones

Revista Estar Mejor Nº 18, año 2005, Chile
Reportaje a Lucía Boero.

La vida en las grandes ciudades se ha vuelto agresiva para el ser humano, estamos rodeados de contaminación, ruido y un exceso de tecnología, con campos electromagnéticos artificiales que deterioran nuestra calidad de vida. Súmese a eso el acelerado ritmo de vida, las consecuencias son ansiedad, tensión, frustración.

Por otro lado, desde los años 60 y 70 ha habido una creciente preocupación por la ecología, un nuevo interés por el misticismo oriental y un acercamiento a enfoques holísticos de sanación. En todo este proceso, no es casual, que en los últimos años el arte del Feng Shui haya sido tan bien recibido por occidente.

El Feng Shui nació en China, 3.000 años antes de nuestra era, es una disciplina que estudia los campos de energía en las construcciones (casas, oficinas, edificios, etc.) y su influencia sobre la vida humana.

Los sabios chinos de la antigüedad basaron sus principios en la observación de la naturaleza, ellos sabían que los ritmos de la naturaleza marcan el compás de nuestras existencias.

En la filosofía china, el universo está sostenido por una energía vital llamada Qi (se pronuncia Chi). En la medicina china, el Qi recorre nuestro cuerpo a través de unos canales de energía llamados meridianos. Si la energía vital pierde su flujo armónico, se estanca o acelera, surgen las enfermedades.

Los dos ideogramas chinos que conforman la palabra Feng Shui significan Viento y Agua, se refieren a la circulación de la energía vital. Dicen los clásicos de la antigüedad: El Qi es esparcido por el viento y es contenido por el Agua.

Igual que en la medicina china, en el Feng Shui, nuestra casa también es recorrida por corrientes de Qi y también puede acelerarse o estancarse. En una casa, las puertas y ventanas son la boca y los ojos que se abren para recibir el Qi, Los pasillos y corredores son las venas y arterias por las que circula el Qi. Hay espacios de nuestra casa en que el Qi puede perder su armonía y se transforma en un Qi negativo que debilita a sus habitantes.

Otras herramientas del Feng Shui son el Yin y el Yang, la constante pulsación de la vida, femenino-masculino, acción-reposo, día-noche. Los Cinco Elementos o las cinco fases de la energía que se interrelacionan en 3 ciclos. El Bagua, el octógono con los ocho trigramas, donde se sintetizan y relacionan todos sus fundamentos.

Mapa Feng Shui

Un estudio de Feng Shui comienza evaluando el entorno de una casa, las montañas, los ríos, las calles, los edificios vecinos. Observando la forma y la distribución de la casa, la posición de los muebles, los colores, los materiales, etc. Y luego se levanta un «mapa energético» del lugar, en base a dos factores importantes: la orientación magnética (espacio) y la fecha de construcción (tiempo).

Conociendo el «mapa» completo de una casa, se puede saber qué tipos de energías están influyendo a sus habitantes. Energías de Qi positivo o Qi negativo que abarcan distintos aspectos: salud o enfermedad, éxito o fracaso profesional, amor o en los conflictos en las relaciones, tanto de pareja como familiares y sociales, prosperidad o quiebres económicos, etc. En otras corrientes, en vez de hablar del Qi, mencionan la circulación de vibraciones entre las personas y las cosas.

Luego se realiza el equilibrio energético del lugar a través de los Cinco Elementos chinos, asociados a colores, formas y objetos. Por lo tanto, ocupando diseño y decoración se reestablece el flujo del Qi y en consecuencia mejora la vida de las personas.

Lucía Boero
Practitioner FSRC Center

Feng Shui, ciencia milenaria

Feng Shui, ciencia milenaria

Por Lucía Boero

Periódico El Mercurio de Valparaíso, noviembre 2004, Chile
Entrevista a Lucía Boero
Por Alicia Pizarro

¿Puede una casa influir en nuestra prosperidad o en el hecho de no encontrar pareja? Según los chinos, sí, considerando que todo está compuesto por átomos y moléculas que le imprimen cierta energía a cada cosa. De allí la importancia de decorar nuestros ambientes de manera racional, a conciencia, para lograr un hogar «sano» que nos apoye.

Feng Shui significa «viento y agua». Se trata de un arte que en China se ha practicado, como mínimo, desde la dinastía Tang (618-907 D.C.) y los chinos consideran su aplicación como una ciencia, por cuanto está dotada de métodos técnicos para el diagnóstico, fórmulas matemáticas y términos propios.

El que el Feng Shui haya sobrevivido a tantos siglos y que actualmente sea practicado por muchos ejecutivos en Hong Kong, Taiwan, Singapur y Malaysia, Canadá, Inglaterra, Estados Unidos y otros países occidentales -donde se introdujo en la década de los ’80, es una prueba de su eficacia y potencia.

Lucía Boero junto a Joseph Yu

No sería necesario, entonces, creer en este arte para que tenga buenos resultados. Muchos de sus principios son pragmáticos y sensatos, por lo que tendrían efectos independientemente de las creencias de quien lo aplique. Y aunque como muchas artes complementarias orientales sufrido un tiempo el efecto «moda», paulatinamente ha ido decantando y tomándose cada vez con mayor seriedad.

Actualmente cinco son los maestros reconocidos internacionalmente por su experticia: Eva Wong, Raymond Lo, Yap Cheng Hai, Larry Sang y Joseph Yu. Este último ha venido a Chile en dos ocasiones gracias a la coordinación de Lucía Boero, Practitioner y Representante oficial del Feng Shui Research Center de Canadá, fundado por Yu, quien originalmente es profesor de Física.

 

Los orígenes

Lucía Boero explica que «el Feng Shui nos habla del arte de armonizar los espacios en que vivimos», lo cual no deja de ser importante tomando en cuenta que «buscar un lugar que nos proporcione bienestar y seguridad ha sido importante a través de todas culturas de la historia».

«El Feng Shui comenzó como una tradición oral, en un principio estaba limitado a las clases sociales dirigentes. Hubo un gran maestro, Yang Yung Sun, quien en el siglo IX d.C. fue el primero que dio a conocer el Feng Shui en forma abierta, ya que antes había sido privilegio de la clase imperial y es reconocido como el padre del Feng Shui. Nos dejó un legado de varios textos clásicos que se conservan hasta hoy y siguen vigentes. De ahí se derivó la primera escuela de Feng Shui, la Escuela de la Forma , que se basa en las formas del paisaje, las formas de las construcciones, la distribución, los colores, lo que podemos ver y percibir a través de nuestros sentidos. Un siglo después apareció un segundo sistema basado en cálculos matemáticos y mapas de diagnóstico según las orientaciones (espacio) y la fecha de nacimiento de sus habitantes y/o de construcción de la casa (tiempo), ésta es la Escuela de la Brújula «.
«A fines del siglo XIX las dos escuelas se unieron y quien quiera aprender Feng Shui seriamente debe conocer las dos escuelas», subraya Lucía Boero.

¿En qué estado se encuentra el Feng Shui en Occidente?
«El interés es creciente. Cada vez son más las empresas que solicitan asesoría, con el anonimato debido, ya que en Chile aún existe una cierta presión del medio a tachar como supersticiosos a quienes se interesan en este arte. Puede que en un comienzo haya surgido como una moda, pero actualmente se ha asentado fuertemente en la cultura occidental».

Hay muchos libros respecto del tema. ¿Es una forma seria de conocer este arte?
«A nivel general muchas personas ubican el Feng Shui a través de textos y que trabaja con la energía de las casas. Es un primer acercamiento, simplificado, que utiliza una plantilla fija con ocho sectores que se relacionan con la prosperidad, la fama, las relaciones, la creatividad, la familia, la carrera, etc. A nivel mundial se le conoce como la Escuela de los Sombreros Negros. Pero un conocimiento profundo y serio es aportado por las escuelas de la Forma y la Brújula”.

Todo es energía

¿Realmente funciona?
«Sí, especialmente ayuda en el mejoramiento de las relaciones, incluso del carácter de las personas que están pasando por mucho estrés. Hay una parte que es la influencia de las energías que se manejan en el Feng Shui, pero por otra parte está el carácter de cada persona, que es una síntesis de su crianza, preparación, experiencias de vida, etc. Cuando uno realiza una asesoría puede detectar energías de la casa que están influyendo negativamente sobre el carácter de sus ocupantes y volviéndolos discutidores o depresivos. Si yo curo ese espacio, las personas experimentan una mejoría, pero no quiere decir que su carácter va a cambiar, pues va con ellos a cualquier. Está entonces la energía del Feng Shui y nuestra energía personal».

Desde ese punto de vista, una casa o edificio ¿se considera con su propia energía?
«Es que todo está compuesto por átomos y moléculas, todo es energía. Estamos rodeados de un sinfín de energías, de ondas y vibraciones. Cuando una construcción se termina, decimos que nace, a partir de ese momento, generando un mapa energético dado por las ocho direcciones magnéticas (N, S, E, O, NO, NE, SO, SE) cuyas energías confluyen en el centro de la casa. En ese mapa hay energías positivas y negativas que van a influir sobre las personas. Las hay de amor, de éxito, de prosperidad, de claridad mental, que dan reconocimiento, otras que dan poder autoridad, etc.»

Brújula Luo Pan

¿O sea que para un estudio serio se requiere una brújula?
«Sí, además de una inspección del entorno del lugar a analizar, la fecha de nacimiento o construcción de la construcción y la de sus ocupantes. Es que cada dirección aporta una determinada energía que vibra con ciertas cualidades. Se produce una amalgama de energías de la tierra, del medio-ambiente, de las formas circundantes, electromagnéticas y del universo (como la influencia de la luna sobre las mareas)».

¿Estas energías se reflejarían en la vida que se da al interior de una casa o empresa?
«Si reviso el mapa energético y tengo el mapa correcto, aquel debe coincidir con lo que las personas están viviendo tanto en el ámbito de las relaciones como en el profesional, de la salud y la prosperidad. En lo primero que detecto que el Feng Shui funciona, es que las veces que tengo nítido el mapa tengo un reflejo de lo que está sucediendo en una casa, como se dio en el caso de una pareja que había comprado una vivienda y que desde su llegada habían comenzado a discutir mucho. Después de levantar el mapa energético nos dimos cuenta que en el dormitorio había una combinación energética que vuelve muy dominante a la mujer y propicia la desarmonía matrimonial. Después supe que los anteriores dueños habían vendido la casa tras separarse».

Casos concretos

¿A tanto nivel influye un mal Feng Shui?
«No es que todas las parejas vayan a separarse si es que tienen presente en su dormitorio una mala energía. No. El Feng Shui ayuda a que las energías de una casa funcionen armoniosamente y lo apoyen a uno en todos los aspectos de la vida, pero es una herramienta, así como otras disciplinas que ayudan a armonizar nuestra energía personal, como el yoga, reiki o tai chi. Son complementos que nos ayudan a sobrellevar este sistema de vida tan estresado y competitivo».

¿En qué sentido puede ayudar un arte oriental a enfrentar los males occidentales?
«Armonizando. Recuerdo el caso de una joven profesional, que le iba bien en su carrera, pero que por la misma presión del medio y la competitividad estaba muy estresada y llena de inseguridades. Se sentía sola, además, porque no tenía pareja. Trabajamos las energías de las relaciones en su casa y realizamos las curas pertinentes. A las tres semanas se cambió a un trabajo mejor, a un mejor puesto y empezó una relación. En su caso, habían buenas energías en la pieza que iba a destinar a estudio»

¿Pero puede que a veces no se produzcan los efectos deseados?
«Todo depende de la energía del lugar. Hay casas que reaccionan rápidamente y otras más lentamente. Si tomamos una vivienda como un ser vivo, a veces me he encontrado con que tienen energías muy bloqueadas que requieren un trabajo muy minucioso. En otras ocasiones me doy cuenta que no tendré‚ un buen resultado, pero de todas maneras hago el trabajo lo mejor que se pueda».

¿De todas maneras es una inversión sana realizar una asesoría de Feng Shui?
«Nuestro hogar es nuestro refugio e influye en nuestra vida, seamos conscientes o no de esto. Por eso es una inversión desde todo punto de vista revisar el lugar que habitamos o mejor aún, construirlo desde la base aplicando los principios del Feng Shui para que nos sea propicio, evitando los sectores negativos y buscando dónde están las energías positivas para potenciarlas y aprovecharlas. Pero el resto lo hará la persona misma. Sin duda alguna el Feng Shui es una herramienta que me ayuda mucho, pero además tengo una meta en la que he puesto toda mi energía, así como lo hace una persona que está consciente de que ella es artífice de su destino».

Alicia Pizarro
El Mercurio de Valparaíso, Noviembre 2004

El Feng Shui y el Chi

El Feng Shui y el Chi

Por Lucía Boero

Reportaje Revista Mundo Nuevo, Nº 136  abril 2001, Chile
Por Lucía Boero

“El Viento es el que lleva el Chi, el Agua es la que contiene el Chi”, Guo Pu.

Luego, el Feng Shui es el arte del flujo y la contención del Chi.

Artículo Revista Mundo Nuevo

La esencia del Feng Shui, cuyo significado literal es Viento y Agua, es la correcta circulación del Chi. El Chi (Qi) es conocido como la fuerza vital, el “aliento del dragón”. Aunque es difícil de definir, se puede considerar como la energía vital que sostiene todas las cosas.

Casi todas las culturas tienen una palabra para expresar este concepto. En hebreo, es el Ruah (espíritu, viento o hálito). En japonés, se emplea el término Ki, de suma importancia en las artes marciales y en la meditación. En sánscrito, se conoce como el Prana.
Así, muchas culturas tienen conocimiento y manejo del Chi.

Para los chinos, existe un Chi en toda cosa viviente y no viviente. En el cielo, hay Chi Celestial; en la tierra, hay Chi Terrestre; y en los hombres, hay Chi Vital.

El Chi Celestial es la energía cósmica que mantiene unido al Universo. Y nos habla de cómo la posición de los planetas y las estrellas en el momento de nuestro nacimiento pueden marcar nuestro destino: es la ciencia de la Astrología. También es la influencia climática, como la luz solar, la lluvia, el viento, el frío y el calor.

El Chi de la Tierra viene de las formas que modelan nuestro entorno, ya sean naturales o hechas por el hombre: las montañas, la vegetación, los ríos y los valles o las construcciones en que vivimos, formas, colores, distribución, diseño. También son los campos magnéticos de la tierra, fácilmente medibles con una brújula, un aspecto importante del auténtico Feng Shui.

El Chi del hombre es el Chi Vital. Según la medicina china (la acupuntura), el Chi Vital circula en nuestro cuerpo a través de los meridianos. Cuando el Chi se estanca, vienen las enfermedades y el acupuntor actúa para reestablecer el flujo armonioso del Chi. El Chi del hombre es también nuestra personalidad, nuestros ideales, nuestros pensamientos:
la influencia cultural, política y social; la familia, la pareja con que vivimos, los vecinos,
las actividades humanas de nuestro entorno.

En los estudios de Feng Shui, el Chi comprende múltiples significados y hay que aprender
a reconocerlo en sus diferentes cualidades. No se puede reemplazar simplemente por la palabra “energía”. De hecho, es más que energía y se debe conocer en sus diferentes cualidades.

El Feng Shui estudia qué tipo de Chi llega a una casa según su orientación magnética, cómo ese Chi recorre la casa a través de habitaciones y pasillos, entrando y saliendo por puertas y ventanas, dónde se acelera o estanca y cómo puede corregirse ese flujo energético con la correcta aplicación de los Cinco Elementos y sus ciclos, que son las verdaderas “curas” del Feng Shui. Una casa correctamente armonizada con Feng no necesita de extraños objetos chinos, espejos “baguas”, flautas chinas o cristales facetados, pero se percibe la armonía entre las personas y su espacio.

 

 

Chi Positivo y Chi Negativo 

El Chi puede ser positivo o negativo. Existe el Sheng Chi, que es el Chi positivo, que da vida y se mueve en forma ondulante. Cuando el Chi fluye positivamente, las personas disfrutan de una existencia armónica. Por otro lado, existe el Sha Chi, que es el Chi negativo. Este debilita y se mueve en línea recta. Cuando una casa tiene un Sha Chi, es porque el Chi
está estancado o se ha acelerado. Las personas tendrán problemas en su vida cotidiana, en salud, en sus metas o relaciones.

No es necesario tener un sexto sentido para revisar el Chi de un lugar. Basta que observemos con nuestros 5 sentidos. Cuando la tierra es fértil y vemos árboles frondosos, césped verde y un jardín que florece, eso es síntoma de buen Chi. Un lugar lleno de
malezas o la tierra gastada por la erosión, árboles débiles son signos de Sha Chi. El agua limpia, moviéndose en forma serpenteante trae buenos augurios, no así el agua estancada, contaminada o una corriente muy rápida. Animales salvajes o domésticos sanos, canto de pájaros significan buen Chi. Mientras que la presencia de ratas o perros flacos y de feo aspecto son muestras de mal Chi. Cuando una casa está limpia, ordenada, con luz y ventilación adecuada, y las personas tienen amor y alegría, hay un Sheng Chi. Por el contrario, una casa desordenada, oscura, donde reina el conflicto y las discusiones,
tiene un Sha Chi.

También debemos considerar el entorno humano. El Feng Shui no le recomendaría una casa que esté al frente o cerca de un lugar conflictivo relacionado con la violencia, la muerte, el dolor o la enfermedad, como un hospital, un cementerio, un matadero, un burdel, una estación de policía. Totalmente opuesto serían lugares con buen Chi, como un parque, una plaza, un jardín infantil, una biblioteca, lugares de servicio público, una casa de la cultura, un centro vecinal o un lugar de medicina alternativa o crecimiento personal.

 

Flujo y bloqueo del Chi:

En exteriores

  • Cuando encontramos grandes edificios muy cerca unos de otros, sin espacio para la luz solar y la brisa, se está bloqueando el flujo del Chi.
  • Una estructura en ángulo recto apuntando hacia el frente de una casa está creando un Sha Chi llamado «flecha venenosa».
  • Una calle ciega hace una línea recta: un flujo de Sha Chi justo hacia la casa del fondo.
  • Un árbol o poste de alumbrado frente a la puerta de una casa bloquea el paso del Chi nutritivo hacia la casa.
  • Calles en forma de «T», el Chi se transforma en el negativo Sha. La calle de fondo recibe una mala energía. Esto mismo se aplica a las calles ciegas.

    Camino Serpenteante atrae el Chi positivo

  • Una casa situada en la cima de una colina no tiene protección por ninguno de sus lados.
  • Una casa en la ladera soleada de la colina recibe la luz y el calor solar y su espalda está protegida por la montaña.
  • Camino recto hacia la casa transforma el Chi en Sha. Camino Serpenteante atrae el Chi positivo. Árbol bloqueando el flujo del Chi.

En interiores

  • El Feng Shui prefiere las formas estables. Una casa cuadrada o rectangular produce estabilid

    Cintas rojas

    ad y equilibrio. Las formas irregulares con estructuras duras que sobresalen traen desarmonía y problemas.

  • Un espacio recargado de muebles y objetos pesados interrumpe el flujo armonioso del Chi.
  • El desorden y la suciedad son un Chi estancado en cualquier lugar de la casa.
  • La puerta de entrada alineada con la puerta trasera acelera el paso del Chi que atraviesa en línea recta rápidamente la casa sin tiempo de alimentarla.
  • Los pasillos largos son problemáticos; aceleran el flujo del Chi. Por lo mismo, hay que tener los pasillos bien iluminados.
  • Una viga a la vista sobre una cama altera el flujo del Chi en un lugar donde pasamos largas horas descansando.
  • El dormitorio pide un Chi tranquilo (Yin) que dé paso al descanso. Los colores suaves y la decoración discreta es lo adecuado. Los aparatos electrónicos como tv, computadores, equipos de sonido, teléfonos, etc. activan el Chi. No se recomiendan en la intimidad del dormitorio.
  • Los objetos bellos producen buena energía. Es necesario revisar que las cosas que nos rodean nos inspiren un sentimiento de expansión y felicidad.

La práctica del Feng Shui es un estudio serio y complejo cuando se realiza profesionalmente. La comprensión y el manejo del Chi es sólo el primer paso para acercarnos a este poderoso arte de la sabiduría china.

¡Sheng Chi para todos!

Escuelas del Feng Shui

Por Lucía Boero

El Feng Shui es uno sólo, pero abarca varias escuelas, cada una tiene sus herramientas y aplicaciones. Si no se conocen, causa confusión entre los principiantes. Hay dos escuelas principales: La Escuela de la Forma y la Escuela de la Brújula.

La Escuela de la Forma es la más antigua y la base de todo, está basada en las formas geográficas, montañas, valles y ríos. En la ciudad moderna se adapta hacia las construcciones y calles, la distribución de la casa, las formas, los colores, la posición de los muebles, lo que vemos y percibimos con nuestros sentidos (Ver: Los 4 Animales Celestiales). Es el estudio del Qi visible.

La Escuela de la Brújula, nos revela la información de las energías metafísicas que no vemos con nuestros ojos cuando llegamos a una casa, es el «mapa» donde se encuentra la distribución de energías que están relacionadas con distintos aspectos como relaciones, armonía, salud, profesión, prosperidad, etc. Es el estudio del Qi invisible. Toma en cuenta la orientación magnética de la casa, trabaja con la brújula, mapas de diagnóstico y cálculos matemáticos. Las Escuelas de la Brújula son varias, de las cuales las principales son la Escuela Bazhai y la Escuela Xuan Kong Feng Shui. También hay otras más especializadas como los Métodos de Agua y el Xuan Kong Da Gua.

La Escuela Bazhai o Escuela de las Ocho Casas, es una de las más populares y nos enseña que hay ocho tipos de casas según las 8 orientaciones. Según la dirección de la casa obtenemos el Zhaigua o trigrama de la casa. Cada casa está dividida en ocho sectores, según los 8 Guas o trigramas, y tienen ocho tipos de energías: cuatro favorables y cuatro desfavorables. Los sectores favorables son activados y aprovechados para las actividades importantes como dormir y trabajar, los sectores desfavorables deben ser debilitados y utilizados para cosas secundarias. Las «curas» o armonización del Bazhai se basan en el «wuxing», los Cinco Elementos. Según la fecha de nacimiento de los habitantes de la casa, obtenemos el Mingua o trigrama del destino, lo que nos da las direcciones más favorables para cada persona.

La Escuela Xuan Kong, llamada también las Estrellas Volantes, es la más dinámica y la más avanzada de las Escuelas de la Brújula. Se basa en la orientación (que aquí llegan a 24 direcciones) y el tiempo, la fecha de construcción de la casa. Estas dos variables se conjugan para dar la lectura y el diagnóstico más apropiado. Las «estrellas» simbolizadas por los números del 1 al 9 están simbolizadas en el Luo Shu, el cuadrado mágico de tres por tres casillas que sumadas en cualquiera de sus direcciones siempre suma 15. Mediante cálculos matemáticos se determina la posición de las estrellas en los nueve sectores y la combinación entre ellas nos dan resultados positivos o negativos en cada sector. Estos resultados pueden mejorarse o contrarrestarse a través de los Cinco Elementos y sus ciclos. Aplicado el Xuan Kong Feng Shui junto con la Escuela de la Forma nos da resultados inmejorables. Es lo que se conoce actualmente como el Feng Shui Clásico o «tradicional» y es practicado ampliamente por renombrados Maestros de este arte tradicional.

La Escuela de los Sombreros Negros, desde hace aproximadamente 30 años ha sido ampliamente difundida en occidente por el maestro Lin Yun, fundador de la «Secta Budista del Sombrero Negro». Se basa en la aplicación del Bagua dividido en ocho sectores en que cada uno representa un aspecto de la vida como: finanzas, fama, pareja, hijos, protectores, profesión, estudios y familia. Este Bagua práctico se aplica en una casa a partir de la puerta de entrada. A nivel mundial este sistema está siendo ampliamente criticado, ya que no tiene sus raíces en el Feng Shui tradicional de los clásicos de la antigüedad y se le ha quitado un instrumento fundamental del Feng Shui: la brújula! Por tanto no recomiendo esta práctica que si bien es muy fácil de aplicar, no va a dar ningún resultado seguro. Investigue y estudie, el Feng Shui es un estudio profundo y complejo, no podemos pretender aprender un arte milenario con tan sólo leer un libro.

Las Ocho Aspiraciones de la Vida, este sistema ha sido difundido por Lilian Too, a través de sus numerosos libros. La casa se divide en los mismos sectores que la Escuela de los Sombreros Negros, pero se basa en los puntos cardinales reales y se trabaja cada sector según su trigrama y el elemento que le corresponde. Las finanzas están en el Sudeste, la fama en el Sur, la pareja en el Sudoeste, los hijos en el Oeste, los protectores en el Noroeste, la profesión en el Norte, el estudio en el Noreste y la familia en el Este. Aunque todavía es un sistema muy básico, este método por lo menos toma en cuenta las direcciones y los elementos reales de cada trigrama del bagua.

Seminario práctico Feng Shui Avanzado

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Taller Feng Shui, salud y riqueza
Jueves 21 de septiembre de 19 a 21:30 hrs.

Seminario práctico de Feng Shui avanzado
Viernes 22 – sábado 23 – domingo 24 de septiembre de 10 a 19 hrs. 

Taller Feng Shui en la oficina
Lunes 25 de 19 a 21:30 hrs.

Lugar:

Los tres cursos se realizarán en Centro Satya, dirección: calle República Arabe de Egipto 492, Las Condes. Metro Manquehue. 
Inscripciones:
 Cel. (+569) 8219 6649 
Consultas: luciaboero@gmail.com 

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