Mientras la calidad de vida de los habitantes de las grandes ciudades se deteriora a pasos agigantados y las condiciones medioambientales nos sumen en desequilibrios físicos y psíquicos que abultan las estadísticas de enfermedades de todo tipo -y quizás justamente por eso-, nos llegan de Oriente, cada vez con más fuerza, las bases de una filosofía que podría convertirse en una preciada herramienta para revertir la relación perversa que mantenemos con los elementos naturales. Es el Feng Shui, un conocimiento que cada vez más personas toman seriamente en cuenta en su vida cotidiana. Mikel Barriola, arquitecto venezolano, Ha realizado estudios e investigaciones sobre los efectos de las energías en la arquitectura y en el campo de la radiestesia, la geobiología, la parapsicología, la masonería y el Feng Shui Avanzado. También ha estudiado con el Maestro Joseph Yu. Actualmente se desempeña como consultor y arquitecto Feng Shui. Entre el 5 y 13 de mayo 2001, Mikel Barriola visitará nuestro país dictando cursos y conferencias sobre Feng Shui, Tao de la salud y astrología china.
El Feng Shui parece tomar auge hoy en día en nuestro país, pero la mayoría de la gente no sabe qué es. ¿Podría explicarlo brevemente?
El Feng Shui es un miendo como entorilenario arte chino, relacionado con las ciencias naturales que busca la armonía entre las personas y su entorno, entendno el paisaje natural o urbano cercano y la distribución interna, sus colores y la ubicación de los muebles y objetos de nuestra casa o trabajo.
Eso parece algo complejo. ¿Podría darnos algún tipo de guía?
Es más sencillo de lo que parece. El principio fundamental del Feng Shui comienza de cómo nos sentimos en los sitios donde estamos, y el análisis de la simple forma de nuestro cuerpo puede ayudarnos a entender mejor esto. Por ejemplo, en la parte posterior de nuestro cuerpo no tenemos ojos ni ningún órgano sensorial importante, que nos permita controlar lo que sucede a nuestras espaldas, es decir, estamos desprotegidos; por esta razón, el Feng Shui dice que necesitamos algún tipo de protección. Esta protección puede ser simplemente una buena pared, el respaldo de una silla o la cabecera de una cama, o sea un elemento arquitectónico o decorativo que cubra nuestro flanco desprotegido. Por otro lado, hacia el frente sí tenemos un buen control del espacio y el movimiento gracias a que podemos ver claramente este lo que sucede mediante los ojos. De hecho, estamos diseñados para funcionar hacia adelante y es ahí donde debe haber amplitud de espacio y donde debe estar todo aquello que se mueva.
¿Protección atrás y movimiento al frente?
¡Exacto! Esta protección atrás es llamada simbólicamente "Montaña Protectora", y por su solidez y estabilidad se relaciona con la salud. El espacio o movimiento al frente es llamado "Río" o "Agua" y se relaciona con la liquidez y el dinero, pero pueden ser sencillamente una pared atrás y una puerta al frente. Ahí ya estamos trabajando el Feng Shui. La casa ideal es similar al cuerpo y debería tener una montaña atrás y un río al frente, que simplemente podrían ser un edificio atrás y una calle al frente.
Se oye hablar de animales que traen influencias positivas a las casas...
Bueno, hay escuelas simbólicas del Feng Shui y hay tergiversaciones, y es necesario ser cauteloso para distinguirlas. Para el Feng Shui la naturaleza es buena en general si se vive en armonía con ella, y ella está llena de animales benéficos que son mencionados simbólicamente. Es así como la "Gran Montaña Protectora" es también llamada "Gran Tortuga Negra". De ahí que haya personas que dicen que las tortugas en la parte de atrás de la casa traen suerte. ¿Usted que cree? ¿Simbología o tergiversación? Igualmente, el espacio frente a la casa lo llaman "Ave Fénix", "Faisán" o "Ave Púrpura", pero hay quienes dicen que las guacamayas tropicales en el frente de la casa traen suerte. Nuevamente: ¿simbología o mala interpretación?
Sin embargo, el Feng Shui trabaja ubicando objetos dentro de la casa para mejorar la prosperidad...
Efectivamente el Feng Shui es un arte de colocación y ubicación. Pero aquí nuevamente nos encontramos con las diversas escuelas o niveles del Feng Shui. A veces, una persona comenta: "El Feng Shui dice..." Y yo me pregunto: "¿Cuál Feng Shui?", porque efectivamente podríamos decir que hay un Feng Shui simbólico, un Feng Shui místico, uno esotérico, uno religioso, uno espiritual, uno mercantil, uno comercial, uno frívolo, uno energético, uno Clásico.
¿Cuáles son las bases de esa Escuela Clásica?
En primer lugar, la llamamos "Feng Shui Clásico", tratando de marcar diferencias desde el mismo nombre. Se guía por fuerzas de la naturaleza evidentes y sin discusión. El sol sale por el este y se oculta por el oeste en todo el planeta; esto quiere decir que la parte Este y la parte Oeste de la casa está siendo afectadas energéticamente. Además cuando se toma la brújula, ella indica el norte y el sur automáticamente por las corrientes electromagnéticas planetarias, lo que significa sin discusión que la parte norte y la parte sur de la casa están afectadas por fuerzas reales. Estas fuerzas están traducidas al Feng Shui en cinco niveles, y son llamadas los Elementos: Madera, es decir vegetación; Fuego, luz y calor; Tierra, fertilidad y estabilidad; Metal, sonido metálico, y Agua, movimiento, que es la fuerza de los mares, ríos, lagos o sencillamente de grifos, fuentes y acuarios. A su vez, estás fuerzas afectan diversos aspectos de nuestra vida, como el crecimiento personal, el éxito profesional, la salud, el prestigio y la riqueza. Para tener influencias positivas en esos aspectos de nuestra vida es conveniente que estas fuerzas estén bien ubicadas en nuestra casa. Por supuesto que debemos entender que en esta escuela el factor tiempo, quizás el más importante de nuestras vidas, también se toma en cuenta, ya que las energías van cambiando su intensidad y polaridad con el paso del tiempo, y es por eso que esta escuela es llamada "Del tiempo y el espacio", haciendo su análisis y recomendaciones tomando en cuenta las fechas de construcción de las edificaciones, fecha de nacimiento de sus ocupantes, y comparando ambos ritmos de manera de analizar la situación de la forma más completa e integral.
¿Podría explicar cómo se aplican estas cinco fuerzas en la práctica?
En primer lugar debemos entender que se trata de objetos que no afectan el estilo arquitectónico o decorativo del sitio. Todas ellas se pueden usar con moderación y adaptándose a la circunstancia. Al usar la energía Madera colocamos plantas naturales y el color verde en cualquiera de sus tonos. Al requerir la energía Fuego colocamos simples lámparas y el color rojo en cualquiera de sus tonos. Al usar la energía Tierra esta es sencillamente la tierra viva y orgánica de las mismas plantas, y los colores marrón y amarillo en todos sus tonos. Cuando necesitamos la energía Metal le damos preferencia a los móviles metálicos que suenan con el viento o un reloj que dé campanadas, y los colores blanco y gris, y cuando se necesita la energía Agua se utilizan fuentes, acuarios o la correcta colocación de los baños de la casa, y el color azul en todos sus tonos. Todo esto adaptándose al estilo arquitectónico del sitio y no llenándolo de objetos chinos, que podrán ser muy lindos, pero que podrían ser incompatibles con la decoración o uso del lugar. Para una mayor y mejor influencia de estos objetos o colores, los mismos deben ubicarse utilizando la correcta interpretación del momento y de la orientación del lugar, asunto que requiere cálculos y observaciones muy particulares y adaptadas a cada casa como una individualidad, es decir usando la brújula y el año de construcción del lugar estudiado.
Revista Unomismo, # 136, abril 2001
Chile. |